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February 21st, 2012

February 21, 1992

ISABEL:

I look at the clock. I beat the dawn to it. I feel I’m not alone. The invisible confirms their presence.

It isn’t easy at all. My senses sharpen. I exist far away, way beyond the known world.

None of my life experience has been in vain.

The gentle rain has come. The heat has loosened its harsh grip.

The reflections have always converged on me by their own cause. They are created, they intertwine. They know the whys and wherefores with their invisible sense

Sanity looks on wisely, protecting its domains.

Thrown by all those who bestow a familiar presence on me, nobody knows me by my name.

If I have existed very few have ever met me. I’ve lived out this life in desperation.

I’ve tried and been passed by. Tempering myself in the invisible. They lead me on, I let go.

I’m wide awake now. I continue. My path is produced by an inevitable story.

Sanity is wrestling with its last resources, preventing any attempt to escape.

The mysteries precede each other. They have always come.

They guide me, fit me to their measure, reflecting their manifesto. May each of us continue on their story.

Survival exhales its last cry of life.

We walk away, lose ourselves in our own adventures. But we always knew everything had to be.

Memories multiply like a plague, protecting the story, inventing its truest resources, which unveil their mysteries to us. But you and I know it is lie, painful attempts dying in their own war.

I want to go back to sleep, to dream more than a memory, and wake up with the sweetest and most pleasant flavor to fill my vessel.

I must sleep!

They haven’t been compassionate. No memory sanctions me.

I should collect the most benign memories, but the emptiness oscillates in their mysteries.

Glorified, immolated on their way, the chains settle, the mystery is unveiled.

The prompt beats of time accelerate. Nothingness enfolds my senses.

I still myself in the origins, and as always, I’m lost in this traveling.

Having set off, I go on wandering. I’m reflected in no scale. Nobody knows me, or answers my signals.

Nothing belongs me.

Diaries of an Alchemical Woman

LIONE & CROFT


FEBRERO 21, 1992

Miro el reloj, me adelanté al amanecer. Siento que no estoy sola, lo invisible me confirma su presencia.

No es nada fácil, mis sentidos se agudizan, desde muy lejos, mucho más allá de lo conocido, existo.

Nada de lo vivido ha sido en vano.

La lluvia ha llegado suavemente, el calor aflojó su duro aliento.

Desde siempre y por su propia causa los reflejos convergen en mí, se generan, se entrelazan y con su sentido invisible saben por qué y para qué.

La cordura acecha sabiamente protegiendo su comarca.

Arrojada de todos los que me confieren una presencia conocida, nadie me conoce por mi nombre.

Si he existido muy pocos me han conocido. Me he desesperado cumpliendo con esta vida.

He tratado y pase inadvertida. Templándome en lo invisible, me van llevando y me voy dejando.

Desvelada continúo, mis pasos los genera una historia inevitable.

La cordura está peleando con sus últimos recursos impidiéndome todo intento de fuga.

Los misterios se preceden y vienen desde siempre.

Me guían, me conforman a su medida reflejando su manifiesto. Que cada uno de nosotros continúe su historia.

La supervivencia exhala su último grito de vida.

Nos alejamos, nos perdemos en nuestras propias aventuras, pero siempre supimos que todo ha sido necesario.

Los recuerdos se multiplican como plaga, protegiendo la historia, inventando sus recursos más certeros que nos develan sus misterios. Pero vos y yo sabemos que es mentira, intentos dolorosos que mueren en su propia guerra.

Quiero volver a dormir, a soñar más de un recuerdo y despertarme con el sabor más dulce y placentero para llenar mi continente.

¡Tengo que dormir!

No han sido compasivos, ningún recuerdo me avala.

Tendría que juntar los recuerdos más benignos pero la vacuidad oscila en sus misterios.

Glorificadas, enmoladas en su senda las cadenas reposan y el misterio queda develado.

La prontitud del tiempo acelera sus latidos. La nada abarca mis sentidos.

Me aquieto en los orígenes y como siempre estoy perdida en este tránsito.

Echada a andar sigo andando, ninguna escala me refleja, nadie me conoce, ni responde mis señales.

Nada me pertenece.

FEBRERO 21, 2012

LILA:

“Nada me pertence” digo yo también, mientras acomodo y guardo en mi nueva posta. Sin recuerdos ni marcas este espacio de a poco se vuelve mio. Todo nuevo. Vuelvo a empezar pero en mi mismo cuerpo. Los recuerdos se escapan como golondrinas a otro coninente, y yo estoy hoy en mi presente vacia de recuerdos y esperando lo nuevo. Isabel hoy sin apuro siento tus palabras: ” la prontitud del tiempo acelera sus sentidos”. Esto tambien pasará…. decía el rey Salomón.

Diario de una Mujer Alquímica

LIONE & CROFT