blog top
pictures

February 25th, 2012

February 25, 1992

The winds shake me, ebb and flow between my legs.

My hair waves like the branches of the trees amid a hurricane.

These distant winds have hurled me from my bed at some dark, ungodly hour –four in the morning.

They must have interrupted a bad dream because my whole body feels wrecked.


“Traveling

from one stage of life

to another

is a job in itself.”


So the sweetest Angel tells me. I look at him with all my humanity, and start to pray. Stay, don’t leave me! I look around me, my eyes open wide. Staring, but there’s nothing.


“You do not realize

it is you who enters and exits.

We are always

where we are meant to be.”


Nice trip I’m on!

I walk through this life, travel the invisible world. I resist and persist in this body, and I also learned to write. And now I collect words that align themselves and begin standing up to their own meaning.


“Go to bed.

The danger has passed now.

This is how it is meant to be.

Leave your sanity in peace.”

This non-sense cuts the ground from under my feet. I shoot out to a point equidistant from my center of gravity, and beginning to levitate like a satellite knocked out of orbit.

The sounds of the night draw closer to the dawn.

“You have been a Angel,

and were snatched away by your mother,

who held you in her earthly belly,

and you grew amid prayers and candles

until she gave birth to you among the humans.”

Diaries of an Alchemical Woman

LIONE & CROFT


Blessed be my mother among all women, the thought occurs to me.

Dear Angels stop confusing me.

And they tell me now, now I’m so human.

I remember my mother lighting candles to an image of the Holy Spirit on a white altar.

From this big body I watch myself in memory, and caress that beautiful baby with streaks of gold in her hair. And my eyes melt into the past, and a sweet sweet feeling floods my whole body.


Febrero 25, 1992

Los vientos me sacuden, oscilan entre mis piernas.

Mis cabellos se agitan igual que las ramas de los árboles en el medio de un huracán.

Estos lejanos vientos me han arrojado de la cama a una hora indecente, oscura, a las 4 de la madrugada.

A lo mejor me sacaron de un mal sueño porque mi cuerpo entero se siente castigado.

“Transitar

por las etapas de la vida

de por si

es un trabajo”

Me dice el Ángel más dulce. Lo miro con toda mi humanidad y empiezo a rezar. ¡Quedate, no me dejes!  Miro con mis ojos abiertos a mi alrededor. Buscando, pero nada.

“No te das cuenta

que sos vos la que entrás y salís.

Nosotros siempre estamos

donde debemos estar.”


¡Linda travesía la mía!

Camino por esta vida, transito lo invisible, resisto y persisto en este cuerpo y además aprendí a escribir y ahora junto palabras que se alinean y van encarando un sentido propio.


“Vete a dormir

que ya pasó el peligro.

Debe ser así.

Deja tu cordura en paz.”


El sin sentido me arrebata mis puntos de apoyo y salgo disparada a un punto equidistante de mi centro de gravedad y comienzo a levitar como un satélite fuera de órbita.

Los sonidos de la noche se acercan al amanecer.

“Has sido Ángel

y fuiste arrebatada por tu madre

que te anido en su vientre terrenal

y creciste entre rezos y cirios encendidos

hasta que te parió entre los humanos.”


Bendita sea entre todas las mujeres, se me ocurre pensar.

Ángeles queridos no me confundan más.

Y me lo dicen ahora que soy tan humana

Recuerdo a mi madre prendiendo velas a la imagen del Espíritu Santo en un altar blanco.

Me miro en el recuerdo, desde este cuerpo grande y acaricio a esa hermosa nena con reflejos dorados en su pelo y mis ojos se funden en el pasado y un sentimiento muy dulce invade todo mi cuerpo.

Febrero 25, 2012

LILA:

Pasar de una etapa de la vida a la otra es un trabajo en si mismo… ya lo creo…mis hijos crecieron, me mudo a una casa, vuelvo a vivir cosas que no había vivido… todo nuevo pero conocido , suena contradictorio pero no lo es… es una nueva etapa en una misma vida…. Es un trabajo diario, muy estimulante… una aventura, un  desafio. Estoy viva!

Diario de una Mujer Alquimica

LIONE & CROFT